La prueba para llegar al más allá
Los egipcios creían en la vida después de la muerte, y por eso al morir eran enterrados con todas sus pertenencias que les servirían para la vida en el más allá.Pero no todos podían disfrutar de la vida eterna. Para ello debían pasar una dura prueba escrita en el Libro de los Muertos.
La prueba consistía en un proceso, el muerto entraba a las puertas del más allá, allí lo esperaba el Dios Anubis (con cabeza de chacal)para juzgarlo. El difunto se situaba delante de una balanza. De un lado de ella se situaban diversos objetos (riquezas principalmente), del otro el corazón del hombre juzgado.
De esta forma se medían las buenas acciones del mismo, si en su vida había hecho cosas buenas y no había cometido delitos mayores como asesinato, su corazón pesaría más en la balanza y podría disfrutar de una vida eterna.
Si por el contrario en su vida había cometido un acto de ese calibre, su codicia pesaría más que su corazón, el cual sería devorado por un monstruo postrado junto a la balanza.
Si lograra pasar la prueba, Osiris (Dios de los muertos) presente durante el juicio, lo guiaría en su camino al otro mundo.
La imagen es un papiro en el que se puede ver el juicio.
Un programa emitido este fin de semana en el canal de National Geografic, me ha hecho volver a nombrar a Tutankamón.